La costa norte de la Ría de Pontevedra, junto con la comarca de O Salnés, es uno de los grandes núcleos de atracción turística de la Provincia de Pontevedra. Se caracteriza por su costa, sus innumerables playas de arena fina, su amplia oferta hotelera y su gastronomía especializada en mariscos y pescados, así como en sus vinos autóctonos entre los que destaca el albarino.

Pontevedra capital cuenta con un recinto Histórico-monumental en el que destacan sus plazas como la de la Herrería o elTeucro, sus calles con soportales, las ruinas de Santo domingo Bonabal o La capilla de la Peregrina, el museo Provincial, los jardines de Castro San Pedro, El pazo del Barón de Casa Goda ( actualmente Parador nacional) y la isla de las esculturas.
Debemos destacar la romería de San Benitiño de Lerez declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Siguiendo la C-550 llegamos al municipio de Poio en el que destacan el Monasterio de San Juan y la villa de Combarro, declarada Conjunto de interés Artístico-Pintoresco, por se un pueblo típicamente marinero cuyo principal atractivo radica en su arquitectura popular y un llamativo conjunto de hórreos alineados en la franja costera.

En Sanxenxo es uno de los municipios turisticos más conocidos de galicia, famoso por sus playas y su vida nocturna. Tambíen destacan sus casas hidalgas como el Pazo de Virrey, la Torre de Miradores y el pazo O Revel.
Debe visitarse la ermita de Nosa Señora de A Lanzada, típica del romanico, donde se celebra un curioso rito ancestral de la fertilidad en la playa del mismo nombre: “el baño de las nueve olas”.

O Grove se encuentra unido a unido a tierra por una lengua de arena de 2 km que forma la playa de A Lanzada y que se incluye en el complexo intermareal Umia-O Grove, una de las más importantes zonas de observación de aves acuáticas de Galicia. Pero O Grove es conocido sobre todo por sus mariscos y la popular Festa do Marisco, y por la isla de A Toxa uno de los centros turísticos más conocidos de España.

Si preferimos una ruta interior nos desviaremos hacía Meaño tierra surcada por innumerables cursos de agua entre los que destaca un conjunto de molinos de corriente.

Siguiendo hacia el interior llegamos a Ribadumia como su propio nombre indica se encuentra a orillas del río Umia. El municipio destaca por su fértiles tierras donde se cultiva el albariño y un vino autocnono el tito de Barrantes.

A continuación nos encontramos con el ayuntamiento de Meis, en el que destacan el Monte Castrove y el campo de golf. El monasterio de la Armenteira, la leyenda que se le atribuye a su fundador, el monje Ero, dice que quedó absorto en la naturaleza y despertó trescientos años después, cuando los monjes de su Monasterio ya no le reconocían.